Laminado en caliente

Pretendemos mostrar al usuario en este post que es el proceso de laminado y los sustratos que son aceptables para la laminación.

Comenzaremos por exponer brevemente sus componentes y sus beneficios para aquellos que se inician en el tema o lo desconocen.

El acabado de las artes gráficas, llamado laminado, consiste en aplicar una película de plástico que se adhiere al sustrato (papel, cartón, vinilo, etc.) normalmente mediante presión y calor. El objetivo es aplicar una capa protectora que da cuerpo al material impreso y aumenta su durabilidad, así como un acabado mejorado (brillante, mate, goma, etc.) que embellece el producto final.

Es especialmente adecuado para la impresión offset y digital de portadas de libros, revistas, tarjetas de visita, tarjetas postales, menús, carteles, fotografías, embalajes, etc. Se puede plastificar en una o en ambas caras del documento.

Una película para laminar puede ser de diferentes materiales, el polipropileno orientado biaxialmente con una capa adhesiva de EVA es actualmente el más popular (BOPP). Cuando se aplica a un sustrato, el polipropileno ofrece una gran superficie para la aplicación de diversos acabados, además de proteger la impresión de las rozaduras, el desgaste y los daños provocados por el agua, los aceites y los gases. La capa adhesiva de EVA garantiza una adhesión impecable al papel, al cartón y a la tinta, pero también puede manipularse con precisión (hendir, perforar, plegar).

Acabados

Las láminas se presentan en una gran variedad de acabados, como mate, satinado o brillante, con textura, arena rugosa, imitación de textiles, terciopelo o goma, con protección antiarañazos, etc. Cada uno de ellos añade un elemento único al producto final.

¿Cuál debes elegir? Hay muchas cosas que influyen. Como pauta general, evita utilizar un laminado brillante cuando plasmes un sustrato brillante porque quedaría demasiado brillante. El laminado brillante, por otro lado, es el más utilizado y puede aportar brillo a un sustrato mate.

El laminado mate tiene un tacto especialmente suave. Cuesta más que el brillante porque, en realidad, se trata de una lámina brillante con un acabado superficial mate más caro que admite barnices UV, barnices sectorizados (reservas), gofrado y aplicación de láminas. Para proteger y mejorar, los laminados texturizados se emplean con frecuencia en fotografía.